DIY: Accesorios de Halloween caseros que puedes hacerte tú mismo

¡Cuidado, detrás de ti! ¡Un mono con tres cabezas! Espera, no... Solo es un disfraz de Halloween, pero está muy logrado. Y es que a veces son los complementos los que le dan auténtica vida al disfraz. Saber coser bien —o tener una madre muy paciente— es algo fundamental si quieres hacerte tú mismo un disfraz, pero en los disfraces de Halloween son los accesorios los que distinguen un disfraz bueno de uno que provoque admiración —o asco/terror, depende— allá por donde pase. Porque a los que nos gusta beber Fanta nos gusta ser los mejores… Veamos cómo conseguir este efecto de manera sencilla con algunas ideas terroríficas. 

Accesorios de Halloween de goma eva

Todas las palabras de elogio que se pueda llevar el material llamado goma eva son pocas. Sencilla de manejar, resistente (hasta cierto punto, claro), impermeable, con centenares de colores a elegir y lo mejor de todo: barata. En cualquier bazar o todo a cien, tienda de manualidades o incluso fotocopistería os podéis hacer con toda una variedad de láminas de goma eva. Después tan solo queda pensar cómo hacer los complementos Halloween que necesitas.

Con una lámina negra, unas tijeras y una pistola de cola caliente se puede montar un gorro de bruja en cuestión de minutos. Con algunos colores más se puede decorar con estrellitas —si eres una bruja buena— o esqueletos y pentagramas invertidos —si prefieres la versión más perversa—. Mucho mejor que el cartón si quieres pasear bajo la lluvia y que el disfraz te dure más de medio minuto...

Otras ideas para hacer con goma eva son toda clase de decoraciones a pegar encima de la ropa, unas grebas y una espada para tu disfraz de caballero oscuro, o un alzacuellos para la sotana de tu sacerdote satánico. Además, con una simple tela negra y goma eva que brille en la oscuridad puedes hacerte un disfraz de esqueleto aterrador.

Cosas de casa

Busca por casa. Te aseguramos que tienes muchos más trastos de los que puedes imaginar, y muchos te servirían perfectamente como complementos en tus disfraces de Halloween. Con harina y colorante alimentario puedes hacer unas llagas purulentas muy convincentes. Un tapón de botella, pintura, algo de hilo y pegamento corporal se pueden convertir en un ojo sanguinolento colgante. Con unos calcetines largos, zapatos viejos y cartones de papel higiénico (o mejor aún, churros de piscina) puedes hacer unas piernas falsas que salgan de tu saco de psychokiller.

Si nos siguen sobrando cartones de papel higiénico o de cocina, podemos recortarles unos ojos siniestros e iluminar el interior con algún led o bombilla rojos. Si no tenemos, podemos recubrir la bombilla con plástico rojo (asegúrate antes de que no se vaya a quemar).

Estos accesorios de Halloween podemos llevarlos puestos o colgarlos en un arbusto o seto, para que parezca que algún ser maligno está observando desde sus ramas. O también podemos ponerlos dentro de una gabardina y que parezca que salgan de dentro de nuestro cuerpo. ¡Ojo! Esto solo vale si estamos bastante a oscuras, con algo de luz enseguida se descubrirá "el pastel".

Copia

Por último, un consejo: copia. No tienes por qué pensar en cómo hacer algo completamente único y novedoso. La mala noticia es que seguramente alguien lo habrá hecho antes que tú. La buena… que ese mismo alguien habrá puesto en Internet cómo hacerlo. Busca qué complementos de Halloween quieres hacer y alguien habrá ideado ya la manera de hacerlo. Ahorrarás tiempo y dinero en pruebas fallidas.

En definitiva, tienes multitud de opciones para hacer toda clase de complementos y accesorios de Halloween de forma barata y sencilla, a menudo con elementos que tenemos olvidados en casa. Recuerda: ¡el único límite es tu imaginación!