Por qué calabazas y otras curiosidades de la noche de Halloween

Es-to-es-Ha-llo-ween, Es-to-es-Ha-llo-ween decía la canción de una famosa película que todos tarareamos en esta época del año. Pero, ¿qué es Halloween? Quizá todavía no te lo hayas preguntado y solo estás pensando en disfrutarlo, pero aquí está Fanta para refrescarte y resolver todas tus dudas y contarte curiosidades sobre la noche más terrorífica del año.

Esta celebración no es ningún “invento americano” y cuenta con muchos siglos de antigüedad. Tiene sus orígenes en la celebración celta ‘Samhain’, un evento religioso donde se invocaba a los muertos antes de la época de cosecha. Muchos os preguntaréis: ¿Cómo pudo llegar esta celebración a tierras americanas? Fue durante el siglo XIX, cuando millones de irlandeses emigraron al nuevo continente llevando consigo todas sus tradiciones, entre ellas la celebración del ‘Samhain’. La palabra Halloween es una contracción de “All Hallows Eve”, en español Víspera de Todos los Santos, siendo este el verdadero significado de Halloween. ¿Esperabas más? ¿Algo más emocionante? Entonces sigue leyendo...

 

Qué significan las calabazas en la noche de Halloween

Te preguntarás por qué una calabaza con una cara tétrica tallada es el símbolo más famoso de la noche de Halloween. No siempre fue así... En la celebración de origen celta se utilizaban nabos para preparar pequeños faroles con la intención de iluminar y homenajear a los muertos. Sí, sí, habéis leído bien: ¡Nabos en lugar de calabazas! ¿Qué pasó entonces? Pues que cuando los irlandeses llegaron a América no tenían cultivos propios de nabos, así que tuvieron que utilizar calabazas, un producto que además de abundar, era súper fácil de acondicionar para ser un farolillo –o farolazo–. Y sobre este farol también existe una leyenda muy interesante y un poco tenebrosa.

 Los faroles de Jack

El protagonista de esta historia se llamaba Jack y, según la tradición celta, este Jack era tan listo que fue capaz de engañar en dos oportunidades al mismísimo diablo. Aunque no le valió de mucho, ya que el hombre en cuestión murió poco después de haber engañado al diablo y para su desgracia no fue aceptado en el cielo. Así que, como el diablo había prometido no llevarse nunca su alma, envió a Jack de nuevo por el mismo camino por donde llegó. Como el camino al infierno era muy oscuro y el diablo le proporcionó un carbón encendido, Jack decidió colocarlo en un nabo que había vaciado para que no se apagara. Cuenta la leyenda que desde entonces Jack vaga por todo el mundo buscando un sitio para su alma, siempre en compañía de su farol. En Estados Unidos los ‘faroles de Jack’ se fabrican con calabazas y de ahí viene el mítico símbolo en la noche de Halloween.

Otras curiosidades de la noche de Halloween

El significado de Halloween puede cambiar dependiendo de la cultura, pero en todas se mantiene su misma esencia. Los celtas, por ejemplo, creían que los muertos podían volver cada año durante esa noche y, si no se les daba lo que querían, podían realizar toda clase de maldades. De ahí viene el famoso “truco o trato” con el que los niños van de puerta en puerta pidiendo golosinas, a cambio de no hacer travesuras.

La mayoría de todas las tradiciones de Halloween siguen manteniéndose hoy en día. Por ejemplo, también los celtas creían que disfrazarse era la mejor opción para engañar a los muertos. Hoy en día ¿quién no se disfraza, se coloca una máscara terrorífica o se maquilla la cara? Eso sí, quizá ahora sea solo con el propósito de pasarlo bien, beber Fanta y celebrar una fiesta con amigos. Y tú ¿ya tienes preparado el disfraz para Halloween?